viernes, 6 de abril de 2012

Caminantes y pordioseros / poemario


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Carlos López Dzur
TEXTOS SUELTOS y LIBROS
De Teoría de la sustentavilidad

CAMINANTES Y PORDIOSEROS



INDICE

El pordiosero apasionado
Entró a la iglesia por primera vez
de lo primero que le dije a Dios
El pordiosero crucificado
Y era sólo un ma;diciente
No me provoques (Puedo hacerte daño)
Por Dios / Cero
Artritis
El pordiosero y la sombra del árbol
El árbol más arbol
La fruta
Como un vagabundo improvisado
Así es tu peregrinaje
No maldeciré ninguna cosa
Un templo enyrega algo de sí
Un crucifijo de carne y hueso
Va cantando por tí
Para no traicionar la justicia con olvido
Clamores del sinsentido
Cuando el mundo es una caca
Los gadarenos y leprosos
Los leales
Mi pero fiel
El vagabundo y el samsri
La mujer que m esepra
A flora, la paria
A Marcianita Echeandía Font
Homo viator
La responsabilidad del camimamte
La meta

EL PORDIOSERO APASIONADO


Y el Caminante, uno que fue llamado el anónimo,
inesperado, andante
con el paso furtivo,
espectro vivo del instinto, dijo más en Skid Road,
ghetto que aún cobija a miserables,
pordioseros tiritantes en frío
sobre almohadas
de periódicos viejos y cartones,
viciosos, tan hambrientos, que parecen
los ángeles caídos, desalados
en desprecio.

Se sentó, cercano a la lumbre
de la hoguera y dijo más, dijo más
a los ánimos famélicos y tristes,
a los semblantes mustios
como corazones desgarbados.

«Es cierto que yo amo a quien su instinto salva
y vive agradecido, sin tenerlo por menos;
es cierto que me gusta
que canten y hagan danza,
en medio de este abismo... pero yo digo más...
Hay algunos y, en todas partes, los procuraría
pues se llevan un pedazo de mi amor, mis recuerdos;
unos que son el más sabroso, el más entero,
el más rico alimento de otros hombres».

Y yo les doy por nombres:
Los apasionados.
Sí. Ellos son los más maravillosos entre los seres anímicos.
Apasionados son y más gratamente amados.
Hembras y varones son y más amados que los instintivos.
La voluntad acrisola sus pasiones; la transforma en batalla,
en ejercicio, en horizonte, en meta, en objetivos.

Puede que no se midan por la plenitud
de lo que da el entendimiento.
Puede que sólo partan de un lugar, aquí y ahora
donde todo es relativo, sin intelecto puro;
pero en cada pasión ensanchan
su gran temperamento.

Puede que nadie haya hablado para ellos
de una Idea pura, un Infinito,
un Cosmos / un Todo / que armoniza
a los hombre primordiales con providencias
que van a lo sublime; pero, entre ustedes,
los hay. Y yo digo más...

Van y vienen, sufren en profundo
temporalmente en el mundo;
pero son apasionados y éso basta
para que sean
a mottu propio
tiernos, creadores.

Son mis héroes, mártires, generosos, enérgicos.
Se levantan, en medio del entorno mediocre,
y aman, con las plenitudes que las ansias permiten,
con el rigor que desafía, que disciplina y corrije.

Siempre sorprenden. Dan que hablar.
Les victimiza la acusación y el morbo,
la envidia, la ventaja del cruento.

Cuando entienden el dolor, o la dicha negada,
¡con cuánta pasión veo que discuten o cantan
y nos conmueven, se arrebatan
cuando sueltan el lenguaje!
Se entregan sin miramiento por su misericordia.
Dan la vida, dan el llanto, dan la insolencia vital
de la alegría, lo dan TODO, todo sin quedarse
con algo, sin requerir honores. Son los valientes
que nos están en rodillas cuando piden:
«Dejadme ser. Esto es lo justo.
Dejadme ser y actuar y liberar a otros
y traer el fuego del Olimpo a la tierra
que se muere de frío».

Los apasionados son la sal de la Tierra.
Son el ser-que-nunca se olvida.
Son los Prometeos de todas las edades
y las entrañas que los buitres se comen
en casi eterno suplicio.

Son la vibración más elevada: los primeros
en ver, en ser curiosos, en hacerse presentes
para todo reto o cambio que se invoque.
Los apasionados son
la semilla de nuestro porvenir.

3-11-2002

ENTRO A LA IGLESIA POR PRIMERA VEZ


Este es un gran palacio, Dios mío.
¡Qué Ecclesia Mater, qué templo,
qué altura, qué pasillos, qué grandeza!

Me dijeron que es tu casa, ¡ay!
yo ni una choza tuve nitengo.
Duermo en la calle
y en la noche como un tiliche al viento
es mi osario, como brevario de angustia
es el frío; con un rezo de muerte,
aguanto. Pido que venga la mañana
y se vaya el peligro
y la muerte.

Nadie me quiere matar y soy tan cobarde
para hacerlo yo mismo; el hambre
es mi cotidiana cuota de castigo.

La tristeza es una inventiva permanente
de mi aliento. Yo no tengo otro presente
que arrastrarme; ni más pensamiento que morir
con asco de mí mismo y sentirme culpable
porque nadie me quiere,
o porque no tengo a nadie.

3-12-1992

DE LO PRIMERO QUE LE DIJE A DIOS


No me tengas en pie ni de rodillas un día más.
Tú eres privilegiado. Mira qué casas tienes.
Domus dei, en cada lado, catedrales.
Tú no te mojas. No padeces el frío.

Yo sí lo padezco todo,
todo hasta decir tu nombre
como último recurso: ¡Asesíname!
yo no soy inocente; todo fracaso es mío.
Que tú me mates no es infame; para mí,
ha de ser misericordia, justicia
y privilegio de tu parte.

3-12-1992



EL PORDIOSERO CRUCIFICADO


Entró a la iglesia, a la bella y santa catedral.
El vio la puerta ancha. La entrada es gratis.
Y quienes lo observaron, alegan:
ante el altar que hay otro
como él que está y
y tiene una talla magestuosa.
Es Jesús crucificado, hoy tan silencioso
que nomurmura cosas
como él que se ha clavado de rodillas.

Entró él, sucio y flaco, euno
todavía pordiosero.
Entró y ninguno duda, todos ven
lo que es, por maloliente. O adivinan,
o interpretan que el individuo está en la inopia,
que es la miseria viva, quizás el vicio,
una epidemia andante, una piltrafa.

¿Qué podrá decir a Dios un hombre como ése?
Y después, al verlo de salida, un sacristán
o un guardia, alguno que es veedor
de las piedades, le pregunta:
«¿Qué le dijíste a Dios que te ví
hablándole frente a la cruz tallada?
¿Qué le pedíste?»

«Nada. Ese en la cruz me dijo:
Dios no existe».

3-02-1992

Y ERA SOLO UN MALDICIENTE


El caminante vio al pordiosero,
al ser extendido en las quejas
de su desdicha amarga.
Lo escuchó, tan maldiciente, tan herido.

Dijo que cada instinto en él es tan perverso.
Sigue de largo, apártate, me pidió.
Es capaz de armarse y de agredirlo
sin razón justificada.
.
«Todo lo que tengo es mala sangre».
Un criminal coraje, una energía
que se expresa en delito, odio caníbal,
lujuria tenebrosa de molicie.

* * *

NO ME PROVOQUES. PUEDO HACERTE DAñO


El caminante, tranquilo e inmutable,
se acercó. Lo abrazó, venció sus resistencias.
El aspaviento. Sus gestos execrables.
«Yo sólo sé hacer daño.
No me provoques, caminante».

Fue cuando me acercó curiosamente.
«¿Qué es lo que tienes, dijiste?»
Instinto malo. Malos instintos.
Mala sangre, bajeza, mal instinto.

«Pues estás equivocado.
Todo los instintos son la nobleza inicial;
la enseñanza provisoria para el cuerpo.
Cada instinto es una esencia necesaria».

Sin instinto no hay agua que sea valiosa
ni bestia ni hombre que la busque.
Sin instinto no hay humanidad ni fauna
ni quien ponga un huevo ni un cigoto;
no hay hermosura, sin instinto,
ni caricioso beso, ni copulante ansias.

El instinto es un regalo que nos dieron.
La primera grata forma del abrazo,
el primer vínculo biológico del Ser
con cada ser-dispuesto, sintiente,
posible, abierto.

Sin instintos, no se quiere la vida.
No se come, no se protege ninguno
del invierno y el frío, no se víste
el que anda desnudo, no se desnuda
ninguno para los manantiales.

Nada es, tan primordialmente noble,
tan primitivamente próvido, como el instinto
que alimenta, que defiende, que avisa
(que te huye del riesgo amenazante).

Ama, amigo mío, el instinto,
el buen instinto, el siempre noble
ángel de la guarda en el abismo oscuro,
ama para que te llueva encima
una estampida.de instintos
y te bendiga en su paso para siempre.

El instinto es el susurro más antiguo
de la vida, el olfato de los dioses invisibles».
Y, ¿quién eres tú que me declaras éso?
pregunto el maldiciente

«Yo soy el Caminante secreto del instinto».

3-12-20

POR DIOS / CERO


¡Por Dios! cero lágrimas por mí,
cero misericordia. No me levanten al día
que yo no quiero verlo, déjenme
en el chiscón, sobre mis cartones
con el abrigo mugriento.

Ustedes no saben la angustia
de una mañana con polilla interior
que come y come,
con el sol taladrando mi carne
para que hieda mi estercolero
tan lleno de escorpiones.

¡Por dios! hoy no extenderé mi mano.
Me duelen los cuatro dígitos que tengo.
El pulgar yo lo perdí; me lo mordió
por unas pulgas un perro callejero.

¡Yo sueño pesadilla en mi reposo!
hasta un mendigo sueña con su osario.
Bendigo el día en que mis ojos
no quedarán abiertos; maldigo el día
de lástimas públicas que me salan
la boca, si la soigo...

Siguen de largo. No me miren.
Bendigo la sombra
que, a pesar de todo, no quiero.

* * *

ARTRITIS


¡Por dios! hoy estiro mis pies.
Lo más que puedo porque mis piernas
duelen, por vagar demasiado, y la artritis
se asoma, sin acabar de matarme.

¡Por dios, cero lástima que atardece
y quiero que antes de la noche,
acabe con mis ojos!

3-14-1992

EL PORDIOSERO Y LA SOMBRA DEL ARBOL


El tiempo que pierdes en lamento
dámelo, pordiosero;
ven siempre aquí
donde yo, como un árbol, ofrezco
sombra, atenuaré la brisa
para que sea una caricia,
susurro de viento que te dirá
«te quiero, sonríe, tú no estás solo».

El árbol habla. Tú observa: Vibrante
es el misterio, cubierto de corteza.
Dentro del tronco hay un diálogo constante
de sustancia, llamado a que otros vengan
y lo huelan, lo oigan, lo abracen
con lo que puedan las manos;
lo bendigan cuando ofrece alimento,
cuando su fruto, que es más que palabra,
place a la boca, al agradecimiento.

5-13-2001

* * *

EL ARBOL MAS ARBOL


Yo soy el Arbol más árbol de los árboles
y conozco cada estación de alma,
aún inhóspitos inviernos;
pero yo, desde antes de la sequía,
o el temblor que desamparo,
a los pájaros aliento, yo hospedo
lo que grazna y lo que pía; yo antes del estío,
alimento la tierra para el mundo,
yo soy un pulmón, oxigeno
hasta para los homicidas
que no dialogan conmigo.

¿Cómo no hacerte mi amigo?
Tú, pordiosero,
que te duermes al pie de mis raíces
y me besas las uñas y el predio entero
de mis hojarascas.

Ven, sueña a mi lado.
Te observo y me place que mi sombra
te sea el temporal consuelo.

5-13-2001

LA FRUTA


La vida es fruto que no se pudre jamás.
El sabor de vida es excelso.
El origen de la vida es sublime.

... pero hambriento es aquel que a la vida
ha llamado su escoria,
que de la pulpa sabrosa se queja
y dice: «Es tan amarga! ¡Despreciable!»

De la vida que tiene exprime el jugo;
lo vierte en tierra para mojar las hormigas.
El no acepta la fruta de su dicha.

Más bien, en cada una, maldecirá
las almas. Quedará con hollejos,
relativos, transitorios,
aparentes residuos de su fruto.

... y recibí la fruta, comí delante
de todas las serpientes y no maldije
como un adam descendido,
en tierra roja, arrepentido.

Yo abracé mi Eva de ambrosía
y exhorté: «Sembremos más árboles
de éstos» y, desde entonces,
bendigo los manzanos y las pomarrosas.

* * *

COMO UN VAGABUNDO IMPROVISADO


Esto eres, inmigrante, nómada,
pero aún no peregrino.
Eres un vagabundo improvisado.
Un ser perdido, animal sumado a la manada.

Miro tus pies llagados, roto el zurrón,
el bordón raído, la pera mordida
por gusanos, seca, sin jugo.
En tu pobreza, en las entretelas
de tu habitus, no hay delicia
ni gratitud ni gozo; y escucho,
yo sí escucho la clara acusación
que me oculta tu labio:
«Dura penitencia me díste».

Pero, ¿quién te dio penitencia?
¿De qué me hablas si fuiste tú,
simiente de Ajab,
quien eligió la hija de Itobaal,
ruidosa jezabeel de las consignas,
alharaquienta y campanuda guarra
de ceremoniales, ferozmente tribal
para el nominalismo y el tabú?

Con ella, has adorando sus baales en la noche.
Cómplice has sido de que asesine mis profetas de día.
Tú no amas la guerra, pero la consientes;
no amas el robo, pero si te beneficia
admites la porción con ventaja secreta.

Normalidad adjudicas a poses
que sólo en la prensa legítiman
señas de piedad, arrepentimiento
y buen sentido, aunque sepas cuán venenosas
y mentidas son; como fingidos orgasmos
en la cama con ramera a quien se paga
con ofrenda sus lujurias y aún discute.

* * *

ASI ES TU PEREGRINAJE


... así es tu amor, sin humedades,
sin espíritu, seco como los desiertos
que te separan del Norte,
sin hondas, delicadas,
mudas emociones.

Como el alma que vaga
hacia el Valle de Cisón,
así es tu peregrinaje:
porque vas hiriéndote tú mismo
con la espada,
pidiendo fuego
para leña que no arderá
pues holocausto es
que no se ha pedido...

* * *

NO MALDECIRE NINGUNA COSA


Quien maldijo la dictadura
porque empobrece, mañana será
día que maldiga en democracia,
si antes maldijo la monarquía despótica
falta que nsiga con toda fuerza regimentada,
autoritaria, indeseada, porque hacen lo mismo
y cada una por razón distinta
para nuestra desgracia.
Quieren al ciudadano de súbdito
con las mismas ideas y actitudes
que ellos y es una pérdida
de tiempo maldecirlos, se va la vida.

No que haya sufrido menos en el extremo
y no me plazca una ocasión de hacerlo,
pero no los maldigo.
No que me sienta ya crucificado.
Tengo la fuerza, la amargura y la ira.
No que alguno me persiga por mis deudas.
No que no me haya faltado
en este instante y esta crisis, alimento.
No es el caso siquiera mi vestido,
mi transporte, vivienda;
pero, yo ví al pordiosero que me dijo
no maldigas, yo lo he venido haciendo
y nada cambia. Es un mejor que se alimente
la esperanza, con un par de bendiciones
y con hechos.

* * *

UN TEMPLO ENTREGA ALGO DE SI


Ví que entró al templo,
templo es un lugar donde no se lleva nada.
Se está vacío, pobre, en la inopia.
Y uno sale de él, con manos llenas,
no, tal vez no son las manos..
Un templo comúmente es el alma,
servida en altar como holocausto.
El alma tocada por la alegría,
el alma prcolamando ante sí
libertad, soberanía,
todo el miedo vencido de los siglos.

Y lo fue necesariamente.
Algo entregó de sí, algo, algo
él que no tenía, edificó su templo.
Descubrió su alma...

* * *

UN CRUCIFIJO DE CARNE Y HUESO


Fue él quien vio el Santo Crucifijo
Y ME LO DIJO:
«Acabo de tocarlo, de sentirlo en la carne,
formándome los huesos, tallándo
con cuchilla un alma».
Enorme Cristo magullado, sangrante,
marcado con dolor como símbolo
de su ejecución por los impíos.

Es casi indescriptible lo que expresó
su rostro; es inefable el impacto moral
de la imagen que ya no está ante su mirada.
Está en él, en él, dolida,
en él, con responsabilidad gozosa
porque está en la lucha revolucionaria.

«¡Cómo has sufrido!», gimió cuando vio
un Cristo de madera, un santo.
«No quiero ver así ni a mi persona
ni a mi prójimo». Y entendió
la promesa del crucificado:

«¡Por tí yo doy mi vida, mi sangre.
Todo lo que tengo sacrifico!
Sólo pidIó. Honra mi acto».

Y, como si escuchara concretas instrucciones,
se fue feliz. salió / entró / egresó
a su templo. Llegó luz a su alma
y dijo: «Tengo casa. Y pan.
Soberanía alimentaria».

* * *

VA CANTANDO POR TI


Lo he seguido por la calle y va cantando.
«Cuando regrese aquí, Jesús,
no pediré nada. Voy a darte.
Tú verás todo lo que en Tu Nombre
es posible».

Voy a valorar lo que sufríste.
a verlo en todos los que sufrenL
en abandonadas y huérfanos,
en cesanteados del trabajo,
en enfermos sin medicamentos,
en heridos en violencia injusta,
en soldados enloquecidos
por servicios criminales,
en los pueblos cansados de políticos
con boca mentirosa y bolsillos ladrones.

Voy a valorar el coraje que sientes
por tantos mercaderes en el templo
y santurrones de dobles estándares
apedreando las putas en el pueblo.
Voy a imaginar que ya a no tengo penurias
ni automenosprecios.

Edificaré una fortuna
con el carácter moral
que me díste.
Vestiré como príncipe el cayuco
de los pobres y me veré transformado
ante tus ojos sabios y revolucionarios.

Hoy me respeto con el respeto tuyo.
Hoy me amo entre los poderosos
que llamaste los justos, emprendedores.
Desde hoy te bajo de la cruz; te bendigo
en prosperidades, en mis sacrificios
y en dichas inmediatas».

5-12-2001

* * *

PARA NO TRAICIONAR LA JUSTICIA CON OLVIDO


El quiso decir que no hay justicia.
Sólo el caos se premedita desde los olvidos.
Seguro, a salvo, ninguno está.

Una casa prendió en llamas.
Fue un accidente en algún punto del ghetto.
Mal servicio y mucha negligencia de las «autoridades».
Los más... compadecen el sufrimiento injusto.
No se sabe en qué norte se gesta este quebranto.

Se menciona una familia de inocentes en inopia.
Otros lamentan que pasará la tarde
y vendrá la noche, sin el servicio eléctrico.
El humo se divisa desde lejos.

¡Qué insensible parece la sociedad!
La tragedia de hoy se olvidará en un rato.

12-03-2000

CLAMORES DEL SINSENTIDO Y LAS RUTINAS


El ladrón a su robo; el funcionario, a sus fascinaciones.
Al acto del deber, la burocracia y media; el maestro
pendiente a que al fin chille un timbre, o taña una campana.
El actor a su papel, el beisbolista a firmar su contrato de millones.
«Que la vida es un carnaval», canta Celia. «Cristo salva»,
predica en la calle quien está convencido
de que «no hay nadie bueno».

Nadie que sea inocente.
Nadie que pueda evitar que Cristo venga.
Un padre clamó al cielo y a su lado el niño, sin brazos,
es trozo de ser vivo en la silla de ruedas que él empuja.
El inválido calla, sabe demontre ante quién o a dónde
su mirada se ha ido, «¿dónde, justicia, te fuíste?»

* * *

CUANDO EL MUNDO ES UNA CACA


Desde alguna ventana terrenal, otra mujer
sabe a quién o dónde su mirada estuvo la noche del ultraje.
Un caldero de llanto hierve y ella menea con palabras
su caldo espeso de amargura. Fue violada.
A punta de navajas, le marcaron la cara.

Un recién nacido a nadie acusa.
No juzgará al perverso.
Nunca será apto ni para saber que vive.
Crecerá con los estigmas natos.

Y una familia pobre y humillada,
que no sabe de karma ni de leyes cósmicas,
frías e inexorables; dice:
Sentido moral, ¿para qué sirves?


He aquí que no hay Gracia.
Ni perdón. Ni misericordia.
El mundo es una mierda.
Una burla, una mueca, un escarnio.

12-03-2000

* * *

A LOS GADARENOS Y LEPROSOS


A estos puercos que lloran,
a gadarenos en medio de la lepra
de cautivos, dan por menos
y los menosprecian, llamándolos demonios,
siendo ellos auténticos hombres, ángeles humillados
por el Viento del Norte y jactancia
de mentirosos y agresores.

Van conduciéndolos, ajotándolos al abismo.
Los ahogarán en el óxido del mar,
en memoria del polvo y creerán, viéndolos al morir,
en mares de su veneno negro,
que olvidarán así sus crímenes
y se regresarán victoriosamente

Mas no será posible: existirá...
0desde hoy y para siempre,
la falsa oralidad de los demonios.

* * *

LOS LEALES


A mis hermanos Luis, Raquel y Mickey,
a los amigos Dr. Joaquín Torres Feliciano, Sergio Velázquez,.
Frederick Higgs, Teresa y Gustavo
Los leales me vieron en oprobio.
Me buscaron a riesgo de sus vidas.
Combatieron por mí. La vida es lucha
y exhortos de combate.

Dieron claro el mensaje:
te necesitamos; participa. Sé uno
de los nuestros. No estás solo.
Su primera misión es que uno entienda.
Pausadamente te entregan compañía.

Seré leal porque entendí cómo avanzaron
y cómo era mía también su labor tesonera;
peleaban contra el oprobio,
la dominación indeseada, la resignación
que a todos empobrece. La alienación.

Los leales son libres
y son agradecidos y son educadores.
La lealtad, virtud moral, hoy
me permite la alegría.

Pienso que los fieles son
como espadas y se blanden como guajanas
en trechos de caminos y aventura.

Su causa es muy hermosa: ¡liberar
para el reino del propósito,
quitar la angustia!

Entonces, el tiempo es abundante y les digo:
Gracias... los tontos no son leales.
Los crueles no son quienes me buscan.
No son fieles. Gracias, ustedes sí.
Me recuerdan, animan y comparten.

La lealtad, si es verdadera
y tan justa e imperecedera en su causa,
es más fuerte que el olvido;
es más que una palabra.

3-12-1998

* * *

Mi PERRO FIEL


Daría mil ladridos de mi carne
por tener otras mariposas en mis manos.
Yo, que no me pego al ser por cuenta propia,
sino que soy la echada, poder-ser,
y que empujo mi andanza estremecido
con mi piedra de congoja.

¡No estés triste, costal del ser y de palabras,
incrédulo expectante!
Queda tu perro fiel.

También es sisifesco y se divierte
con las mariposas.

2.

Es más fiel mi perro que mi ángel.
Por lo menos, él juega con las mariposas.
Su cola es un abanico de alegrías.
Sus fulgores son la verdad que resplandece.

Hay quien promete la Armonía
con estrellas eternas e invisibles y juega
a las escondidascuando cae la tarde.

Mi ángel es el espejo triste de las meditaciones.
Su anhelo en cuita yace en algún resquicio de la noche.

13-7-1986

EL VAGABUNDO Y EL SAMSRI


Al Dr. Christopher Jesudason,
en acción de gracias por su hospitalidad
Deambulo con el anhelo de que vengas conmigo.
Que tengas por nombre Samsri, fluyente ser,
Vecino a la mano, guía de mis ojos,
río de mi alma. Sé, como el deva que no teme
al insecto; sé como el león, rey en la selva.
Yo, sólo soy el turista en el zafari,
pero me siento seguro si vas conmigo.
Soy yo el que pago, ¿acaso la vida
no lastima mi costilla, Samsri?

¿Acaso es el alma gratis?
O al Brahman universal, continente lejano,
se va de oquis, con la cartera vacía,
e ignorancia a la mano?

Para muchas impresiones este dolor
de Samskara voy pagando.
Aquí mi aferramiento como una identidad
con foto y todo, aquí mi voluntad manifestada
en Bhava y un ego que se va a las batuecas
con seis sentidos, si el sentido de extravío
también se cuenta, aquí la experiencia sensorial
más obvia que el querer y el antojo,
aquí la Consciencia / Vijñana del viajante.
Su cuerpo-mente, o Nama Rupa.

Aquí este niño del Jati, otra vez renacido
para el sufrimiento, otra vez
con el antojo de irse al Africa
o la India, y montarse
como en el circo en la cabalgadura
de un elefante. ¿Irás con él? Es lo que traigo.

En las orillas del río Yamuna,
Ciudad de Agra, Uttar Pradesh, India


* * *

LA MUJER QUE ME ESPERA


A la Galicia Profunda, cuna primitiva
y difusora de los druidas en la edad prerromana

«Cuando dos almas gemelas se encuentran
y se reconocen, nada físico del mundo podrá impedir
su amor espiritual»:
R. Donald Papon
Me vivifica una bruxa en Mondoñedo.
En bosques de robles y encinos, hizo
un jardín y, desde su ventana y la casa
que rige, como reina, me observa
cuando paso, peregrino que busca
la Hija del Tzadik, con su tesoro.

Cuando la luna está llena, ella derrama jarras
de su olor sagrado sobre profundos arroyos
y sigue la pista de mi silencio
por los verdes prados.

Lobos aúllan, invasores de Galicia
y del Cantábrico, pero mi bruja cuida
mi vida, celosamente. Con estrellas me marca
el camino y no dejará que me opriman
los salteadores. Camino de ocas
ella me propicia y medita:
«Roma flecha al enamorado, a quien inicia
su viaje y, desde lejos viene, por mis besos.
Roma mata a los druídas y a las almas gemelas
de los tiernos amantes; Roma enciende
las hogueras, con un amor animal
que castigamos. Activas y guerreras».

08-11-2000

* * *

A FLORA LA PARIA


A Flora Tristán (1803-1844)

Todas las desgracias del mundo provienen del olvido
y el desprecio que hasta hoy se ha hecho de los derechos
naturales e imprescriptibles del ser mujer:Flora Tristán, 1843
Cuando él te puso la mano encima o con sus gritos
de afrenta quiso comerse tu alma,
tu voluntad comenzó a decir: ¡Basta!
Aseguro que ya tendrías muy meditado
un proyecto de escapada.

Todo el zumo amargo de la palabra pariah
tendría que haberte sugerido tristes ojos
de perros rechazados, animales no queridos.

Pariah es saberse convocada a la huída,
hacer de tripas corazón, pero no aceptar
pasivamente la desdicha.
Tu marginación está pidiéndote camino,
véte a Londres, vuelve a Francia, véte
como antes a Perú, en aras
del fantasma del Coronel Tristan y Moscoso.

El peregrinaje lo anotaste en secreto
para que haya memoria de aquellas mujeres que,
como tú, serán las parias con su encono nato,
dolores y rebeldías acumulativas, urdiendo
la escapada y, al fin, se vestirán como varones
con gesto que investiga, conspirativa, desafiantemente.
... porque si no hay esperanza que salve,
ni piedad que asuma aceptaciones,
¿qué otra cosa quedará, Flora?

No otra cosa, mujer.
Rebelión. Desafío. Dar poder
a los parias. Organizarse.

2.

Como una pariah, perra pulgosa, semi-sepultada
a rechazos, te han herido; celos de gentuza
que no tiene otro esplendor que su dinero
o su mucho egoísmo, a tí, Flora,
aristócrata de cuna que vas camino
a la orfandad y el desastre, a tí
que bien recuerdas que lo tuvíste todo,
la educación,
la gracia,
la belleza,
la riqueza interior de la misericordia,
a tí que conociste a Bolívar, el libertador,
y al Maestro Rodríguez, que al fin hablaste
con Marx, Saint-Simon, Fourier y te quejaste
que a las viudas en la Revolución no se les atiende
cuando sufren, que no hay revolución
que a las obreras recuerde y les cumpla
con la misma prioridad que a los varones...
a tí, que la niñez la viviste en abundancia...
mírate, desplomada a balazos, dolida
en las casas de Londres,
en servicio de fregona, mírate
luchando la custodia de tus hijos
(porque nadie, en rigor, ha de llamarte
puta, o escupirte ante ellos, o levantar
un puño con ira, sólo por ser mujer de letras,
menos André Chazal, el opresor, enemigo
en tu casa, macho valepoco y asesino).

08-11-2008

* * *

A MARCIANITA ECHEANDíA FONT


Desde lo ya-sido, mi voz
se hizo rebelde, secular, protestaria
y mi historia es la de una familia universal
(yo la llamé la Patria, el Ser-ajeno).

Voy con pordioseros, perros fieles, gatos
que me velan la falda, los libros
y una fruta y un pan
y un poco de mingalo.

Los textos oficiales no dan
mi corazón descrito ni mientan
mi identidad, mis luchas, mis soledades.

Una razón tengo por verdad
y la arrastro por cubujones de la diáspora
y el universo ha sido, casi siempre,
indiferente; pero, no. No me lamento.

Crecí, hice cuanto me place;
me odiaron y me amaron a destiempos,
pero, ¡qué multiforme es la voluntad
y sus necesidades apremiantes,
qué misterioso el inicio de las verdades,
todas ellas, con las bellezas que a todas
es asociable, qué maravillosa es la paradoja
del contínuo y aún el Acaecer
sin necesidad de obrar por cuenta propia!

3-2-1987



* * *

HOMO VIATOR


Estoy buscando un caminante.
Apariencia tiene de humilde desamparo.
Homo Viator del Medievo lo designan
y transeúnte de los nuevos caminos
De lo viejo cansado. El nutre nuevas vivencias,
enriquece y nada teme que la vida imponga.
El sacrificado, osiriano es.

Su ambición es buena, digna de su ruta jacobea
y sus pies los desgasta, lamiendo el oro
que no perece. Horus no se pulveriza en el tiempo.
Alguien capaz de hallar un cuerpo degollado
cuya cabeza bajo el brazo
habla a las conchas de veiras, dice:
«Busco a caminantes que me hallen,
a peregrinos que rescaten mi secreto».

Secreto conocido en Roma y antes
en Jerusalén... «te busco, Segarra»,
porque hice viaje de vuelta desde España
y quiero testigos que digan
«quien encontró a la Virgen regresó
a Jerusalén», te quiero, hijo de Judea,
niña del diente y del olor de ajo, iré por tí.

En Toboso se te añora, con quijotesco amor.
hija de luna y de Tzaddi, Sokharis selenita,
Basilisa, reina de Ghimel, el sacrificado,
osiriano es y tiene un secreto para el Mediterráneo
y busca caminantes que hallen
su cabeza en el degüello y cambien
los amuletos santiagüiños por la libertad.

08-08-2006

* * *

LA RESPONSABILIDAD DEL CAMINANTE


El caminante no se escondió de sí mismo
porque las palabras que encontró parecieron
gastadas, inútiles, sombrías. El era la consciencia.
El fue junto a un camino, abierto para sí,
como proyecto a vivirse. El no dijo:
Te negaré camino.
Estaré quieto bajo una piedra inerte.

El caminante tenía un destino y las jaurías
lo buscaban, oliscándolo hasta debajo de las peñas.
Pero asumió los riesgos, se encaró al que muerde,
al que tiene en su hocico lo inútil, las iras
de la renuncia y la carencia de ser.

El caminante supo que el camino le espera.
No podrá ni suprimirlo ni ignorarlo.
No lo salvarán ni las orillas. No estará
seguro ni detrás de los matojos.

3-12-2002

* * *

LA META


Voy, en cuanto puedo, hacia una meta.
¡Tantas metas me ha propuesto este mundo,
ahí-a-la-mano! Y elegí solo una.
Quiero un mundo al que yo diga:
¡Es digno de serl mío!


A duras penas, trazo el camino.
Voluntad tengo, pero lo sé… mi equipaje es poco.
Y la noción de arranque, la que con ella madrugo,
es que soy ser finito, granito de mostanza.

A la verdad se va, como a la muerte, solo.
Quiero ser hombre extendido,
un poco más y disperso
que el espacio visual, marcado por mi paso;
al final que se diga: Iba en camino
y conoció territorios
y lo acechó como sombra el tiempo.


El fue por la verdad. Lo conjugó la tristeza,
pero él no anduvo quieto.
No lo amarró la pereza.
Ni se sintió vencido.

2.

La verdad que yo quiero, no será gloriosa.
Si lo es, no sé qué sea,
pero: ¡qué bueno!
Ayuda extra no estorba.
Bienvenida.

Mas la verdad que sea precisa, concreta,
yo verificaré su consecuencia, su efecto.
Que no sea exceso de dolor.

Si la mentira impone el yugo, el dolor que atontece.
¡Ay, que no sea mi verdad la angustia inmarcesible,
la compresión que estrangula!

Una verdad consoladora me basta.
Una faena que sea sonrisa para mis labios,
nuevo aliento y compañía.

Soy un hombre sencillo y mi ambición
es un poquito más de andar por mi camino,
un poquito más de consciencia
en este ser-ahí del mundo mío.

3-12-2002

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martes, 3 de abril de 2012

Tres símbolos femeninos en la poesía de Carlos López Dzur


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Carlos López Dzur
TEXTOS SUELTOS y LIBROS
De Teoría de la sustentabilidad

TRES SIMBOLOS FEMENINOS EN LA POESIA DE CLD


A Nilita Vientós Gastón


Levántate, José Benigno,
ve a buscar la arcilla a Calabazas,
al sur de Cidral y Piedras Blancas.

Madruga, Antonia Gastón,
madre bendita, y llena jarras
con aguas del Culebrinas,
flujos del Norte de Guacio,
que voy a cocer una vasija:
honra para tu pueblo.

Mi luz la sacaré ex-nihilo de mi aliento vibratorio
de Tiqquim; pero alguien tendrá que ir a recoger
el barro, alguien que sepa de arcilla
y tenga una fragua en Pepino.

A los ríos yo los llamo Consciencia
y los universalizo sobre el Bazo
de los montes, los fluyo
sobre los cuatro elementos
de mi cruz en los mundos; hoy elegí
tu barrio, José Benigno, sal de la sombra,
y aguas del Culebrinas, peces dulces
y amargos, peces de Marah.

Más allá de las luchas en que has estado,
más allá de los triunfos sagastinos,
más allá de arrecifes coloniales,
voy a sembrar una luz en la arcilla.
Y mujer fértil hallé en Ana.
Y de la ostra de su útero fecundo,
se escuchará una perla,
su llanto de soprano.

Vaso de honra, tesoro, dejaré
en sus manos, alfareros.
Han de llamarla Nilita.

La tarea se ha dado, Ana Gastón.
Hazle en el plexo esplénico el Bazo
de su arrecife, házle una kelim de arcilla,
calabaza del alma; yo la transformo
en perla, yo llenaré su corazón
de oro con mi brajá, doy la bendición
del amor trascendente: la hago Honra
y Tesoro, mujer que defienda
a tu pueblo y sea profeta
de hombres libres y buenos.

Coopera, Vientós Lamourt.
Este es el verdadero triunfo:
que nazca con la arcilla que me traes,
que filtro hepático para purificarla
proveas, ángel del hígado,
que el río de Ana lama la perla,
se descanse en mi espacio,
y las Palmas de mis nubes
la protejan cuando comience el parto.
Tráela al Olam Hatikún: voy a llenarla
de mi ley para que mi lenguaje sea
libre y ejemplar, pueblo por pueblo.

Que sea ella quien corrija las naciones,
que parte de mi corona sea,
mi vasija amada en el Caribe,
con arcilla amasada por mis alfareros,
por el Culebrinas abrazada
entre los pepinianos.
|NOTA: Nilita Vientós, intelectual, escritora y educadora, nacida en 1903, en San Sebastián de Puerto Rico. Fallecida en 1989. Luchadora social, profesora universitaria, directora del Ateneo Puertorriqueño. Primera Mujer en postular en los tribunales puertorriqueños y federales; combatió el latifundio y la imposición del inglés en la escuelas como medio de enseñanza para americanizar al país. Fundadora de la revista literaria «Asomante / Sin Nombre», la más importante de la isla, creó el primer programa radial femininista y la Asociación de Mujeres Independentistas. Defendió el socialismo con una visión antiimperialista y boliviariana. Tenía talentos extraordinarios para el bel canto y el piano y escribía sobre crítica musical y teatro. Especilista en literatura irlandesa y norteamericana.

De este poema, tomado del libro Epica de San Sebastián del Pepino, su autor Carlos López Dzur, explicó: «Nilita es una de las mujeres puertorriqueñas que más admiro y, por eso, hablo sobre ella con metáforas sagradas, casi kabbalístucamente. La describo como quien será una heredera del trono en una futura nación más evolucionada y santa que la que le tocara vivir. Ella tiene una categoría espiritual, cuyo símbolo es el Mashiaj, la Era del Acuario, el Pez, la Num del alfabeto sagrado hebreo, que vive en Mem, las aguas del mar o los pozos profundos, o los ríos de la Consciencia. Nilita es mi 'stella-maris'. mi Estrella del Mar, y es mi equivalente de la Estrella de David. Numéricamente, David equivale al 14 y la letra del Pez es 14 en el orden del alfabeto sagrado».

Otros de los significados del Alef Bet que se utlizan en el poema de López Dzur son los de la letra «Caf», o la que representa la Palma de la Mano. Símbolo al que el poeta asocia la alfarería, esculpir con las palmas de la mano, como quien hace una vasija con esmero con arcilla y agua. «Todo ser humano es representado como una Vasija; pero, el agua de la que bebe Nilita, el agua de la que se coció su vasija en barro, es Sabiduría de la fuente Divina, el dragón Leviatán, sin ego».

Si bien Caf se asocia a los verbos 'suprimir' y 'doblegar', en sentido de humildad devocional, la Caf contiene el sentido de poder de regir, el afán por el trabajo creativo y para suprimir la inclinación de lo perverso y la fuerza negativa de lo natural o elemental. Caf también se representa como la Nube en rodea por lo alto al Desierto, dándole sombra consoladora y protectora. la Nube como la Palma de la Mano de Dios.]

* * *



Meditación de Teón sobre su hija

A Hepatía de Alejandría, asesinada por los monjes de la iglesia de San Cirilo de Jerusalén en el año 415
¡Qué orgulloso estoy de tí!
Eres encantadora: la belleza te hizo mujer.
La curiosidad, memoria;
entusiasmo. Diosa en carne y hueso
que habla en la casa del maestro.

Todo te llama la atención, el cielo y el paso
de las horas, los colores y las penumbras,
ciclos de luna, el sol de la mañana clara,
la noche con estrellas. Constelaciones.

Todo lo exploraste porque tus ojos son grandes
y sueñan, en tres mundos, no sólo en lo aparente.
Tú miras las noosferas; tú, mi pequeña alumna;
oyente desde niña, sabia adolescente.

Mi voz, como alimento, te dio libros y conceptos;
tú, con perseverancia y atención, me das respeto.
Me sorprendes hondamente. Aprendo de tí
mientras te hablo. ¡Cómo me honras!
Es que yo he sido tu maestro.

2.

Todo lo meditas cuando ya duermo. Tú escribes
libros propios y cartas, consultas mis pergaminos.
Ya nada puedo enseñarte; ya eres filósofa
y la ciencia brota de tu pensamiento y en el círculo
de Olimpiodoro, más notable eres que Filipón y Hierocles.

Ayer te hablé sobre árboles por esquivar tus temas.
Sociedad, política, fanatismo. Te hablaría de pájaros y ríos
como cuando eras niña y mi devoción fue tu dulzura
de trino, tu rumorosa risa, alegría de vivir. No fue posible.
Eres pagana, entusiasmada, te apasiona el mundo.

Eres empática, hija mía. Eres combativa.
Amarías más que yo a estos pueblos
canallescos, crédulos, explotados, bajo el yugo
de autócratas, dogmáticos, bestiales.

Pero comprende: estoy viejo y te quiero.
Conocí el Imperio de Bizancio y lo que Roma
hoy pretende con su catolicismo; debo advertirte mi visión
para que no te sorprenda, confiadamente,
la porfía y traición que se organiza y viene.

3.

¡Qué orgulloso estoy, Hipatía!
Tu sonrisa te embellece, tu risa canta
con la fuerza de tus convicciones; ¡qué feliz
que aprendas, hija amada! cuando el mundo
se ha tornado tenebroso, necio, intolerable,
y pocos son los observan los astros, pocos,
los que como tú, meditan los números,
esencia secuencial de lo que existe…

Anuncio a quien conozco que contigo ha renacido
la sabiduría en Alejandría; lo digo a todos,
con el orgullo de un padre que te admira
y lo han ofendido los secuaces de Teófilo.

Sinesio de Cirene, obispo de Ptolemaida,
y Oreste, por igual, tus alumnos gratos,
me dijeron que a todo neoplatánico
lo sacarán del pueblo; habrá violencia.
Que Cirilo, el Obispo, es fanático y te odia.
Te envidia, te ama y te odia a la vez.

Que te cuides de los cristianos
(ellos me han dicho). Que te lo diga, hija sabia
pues enemigos son y se acercan a escucharte
y sólo te espían. Te llaman, ¿lo supiste?
la bruja de los libros, la atea del platonismo,
neoplatónica, hereje venusina y nestoriana.

La ciudad no es como antes, tú sí sigues pagana.
Alejandría ha cambiado, se cristianiza y sin discernimiento.
El populacho se convence de que eres peligrosa,
demonio de pelo largo, bruja por tu conocimiento.

Han comenzado a acusarte de herejía.
Ha triunfado el catolicismo intolerante y pendenciero.
Comienza la tiniebla. Las ondas del Leteo.

Hija, adelante. Jamás te frenaré;
pero, cuida tus tratos. No son los monjes buenos.
Tengo miedo por tí; corazonadas. Me informaron
tus discípulos que, en secreto, contra tí
se conspira y el empeño es matarte.

12-8-1900 / Del libro

[Hipatía de Alejandría, nacida en el Siglo IV de la Era Cristiana, superó en sus conocimientos de Astronomía, Matemáticas, Oratoria y conocimiento de diferentes religiones, a su propio padre, Teón. Ella viajó a Atenas y a Roma siempre con el mismo afán de aprender y de enseñar. La casa de Hipatia se convirtió en un lugar de enseñanza donde acudían estudiantes de todas partes del mundo conocido, atraídos por su fama. Desafortunadamente, el fanatismo cristiano durante el Obispado en Alejandría de Cirilo hizo que se desacredita su sabiduría, se le acusara de bruja, idólatra y hereje, y se le asesinara por unos monjes católicos.

Los escritos de Juan Nikio, obispo de Egipto, cuenta la forma en que murió durante un tiempo en que hubo, por igual, matanzas de judíos por cristianos. En su ataque, «la golpearon, la desnudaron y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar a un templo llamado Cesáreo; allí continuaron con la tortura cortando su piel y su cuerpo con caracolas afiladas, hasta que murió». Finalmente, descuartizaron su cuerpo y lo quemaron].

* * *



Homenaje a la educadora Frances Perkins
«The quality of his being one with the people, of having no artificial or natural barriers between him and them, made it possible for him to be a leader without ever being or thinking of being a dictator»: Frances Perkins (1880-1965)
No estarán hablando sobre tí porque eres
educadora, noble y fuerte como esos árboles
a los que deseaste subir
como chico travieso, siendo muchacha hermosa.
Y para tí hay reglas, neciamente forjadas
desde la niñez en Worcester, amazona:
«No subirás a un árbol, no enseñarás las piernas
ni las nalgas, y no te pongas pantalones».
En fin que no subíste al árbol.

Con el tiempo dijíste, «ya no quiero ese nombre,
Fannie Coralie, ese nombre me recuerda
árboles a los que no subí, árboles
con los frutos amargos de las prohibiciones»
y te llamaste Frances. Elegiste tu nombre.

También te dijeron: «No estudies. Hacerlo
no es necesariamente femenino».
Es mejor que se estudie con las ollas,
con el lavar a mano, con la cama del marido
y ser noble, sacrificada esposa.

Pero te fuíste a Columbia University
y te hicíste socióloga y fuíste hasta maestra voluntaria
y dijíste que entre la gente y tú no existan barreras
ni artificios que te separen de un pueblo
ni condición natural de género que te orille.
Y por eso no van a hablar sobre tí
ni mujeres ni hombres.

2.

Ahora tu esposo, Paul Caldwell, te ha virado
la cara, él no quiere hablar sobre tí, tú no quieres
su apellido, Caldwell Wilson. Te diste
nombre y apellido con tu propio derecho.
No venga él a decir que te da algo.
Te diste profesión, vives con metas, Frances.
Que no sea él tu obstáculo, sólo le pides
compañía, amor, no que te estorbe.

El no quiere hablar sobre ti
porque has ido a la corte a señalar
que el apellido es nada. Que tú vales
con tu nombre dado, que no necesitas muletas,
que sabes lo que quieres.
Y eres fuerte y hermosa, libre
y no necesitas más dictadores
como sombra.

3.

No estarán hablando sobre ti
Nadie hallarás que elogie en ti sabiduría.
Te llaman «mujer con rojos pensamientos»
que hablas con vigor sobre mejores horas
y condiciones de trabajo. Que culpas al industrial
de ese trágico fuego que consumió
Triangle Shirtwaist Factory
(la fábrica de camisas newyorkina).

Han virado la cara para decirte socialista,
antipatronal, pro-rusa, enemiga del rico,
feminista con faldas, en días en que la mujer
trabaja 48 horas y el marido quiere que le sirva
desayuno en la cama, trapée todos los pisos,
lo atienda, lo mime, lo complazca
aunque estés cansada.

Ellos no estarán diciendo bendita,
deseada mujer, compasiva Frances.
Virarán la cara al menospreciarte.

4.

La élite se mostró descontenta
porque promueves el salario mínimo
y que haya leyes de compensación
por despido al obrero. Estás pensado en el pobre
y la paradoja: el explotado no lo agradece.

Alega que si él trabaja menos de 48 horas
la economía decae,
el progreso se joderá lo mismo
que el salario. Y el obrero lo creyó y ya no
quiere hablar sobre ti ni darte gracias.
¡Qué mala suerte tienes, Frances!
por querer darte solidaridad con el de abajo.

La gente de la élite industrial te menosprecia
y el obrero empobrecido te vira
la cara y enmudece y lo peor es que las mujeres
también hace lo mismo; tú no las quieres
en el servicio militar; se necesitan en casa
si es que por la guerra se decide el gobierno.

Pero todo el mundo opina.
Y en Norteamérica, ya lo dijiste:
«Public opinion is the leader».

5.

«I came to Washington to work for God, FDR, and the millions of forgotten, plain common workingmen»: Frances Perkins
Al fin estás donde más se necesita,
Frances Perkins, en rol de Gabinete,
en Consejo de legislación para el Nuevo Trato
con The Roosevelt I Knew, el presidente
del salario mínimo, el que creará, gracias a tí,
el Seguro Social, la pensión de los pobres,
las mínimas garantías de bienestar del jubilado.

¡Pero te están llamando comunista
y creen que se probó, rotundamente,
al negarte a deportar empleados / rojos subversivos /
cuestionables progressives / rough-and-tumble labor leaders /
toda la gama de International Longshore y Warehouse Union.
Los llaman comunistas infiltrados, espías
en la Costa Oeste, reformeros rojos
como Al Smith y otros secuaces del Tammany Hall
y por salir a su defensa / viran la cara los locarios /
tu marido y tu hija / sí hasta Susana /
hacen sus rabietas maníaco-depresivas /
salen de clínicas mentales /
deprecando a tu nombre.

Y la élite, vilmente con esperanza
de que seas despedida de tu Secretariado
de Trabajo y cada responsabilidad de gabinete.
Que no se hable sobre tí buenamente, Frances.
Que te odie el mundo porque la opinión
de la blasfemia pública es que has subido
al árbol del impeachment y, como una Eva,
del mal tiraste el fruto,
tu comunismo siquitrillado.

[El siguiente poema sobre la educadora Frances Perkins, nacida en 1882 en Boston, Massachusetts, es un homenaje de Carlos López Dzur, incluído en «El libro de anaquistas». Perkins se graduó en Mount Holyoke College en 1902, Columbia University en 1910 con un grado de Maestría en Sociología. En 1910 adivin como jefa de la Liga de Consumidores de New York, luchando por mejores horas y condiciones de trabajo. En 1933, Franklin Roosevelt, el entonces Presidente de los EE.UU., nombró a Ms. Perkins su Secretaria de Trabajo, posición en la que sirviera por 12 años, más que cualquier otro Secretario del Trabajo. Fye la primera mujer en tener una posición de Gabinete en los EE.UU. de Norteamérica.

El historiador Arthur Schlesinger Jr. ha descrito Frances Perkins de este modo: «Brisk and articulate, with vivid dark eyes, a broad forehead and a pointed chin, usually wearing a felt tricorn hart, she remained a Brahmin reformer, proud of her New England background... and intent on beating sense into the heads of those foolish people who resisted progress. She had pungency of character, a dry wit, an inner gaiety, an instinct for practicality, a profound vein of religious feeling, and a compulsion to instruct».

Como Secretara del Trabajo desempeñó un papel clave en la elaboración de legislación para los programas del New Deal / Nuevo Trato, incluyendo la aprobación de leyes sobre salario mínimo. Sin embargo, su aporte más importante fue en 1934 como jefa del Comité Presidencial sobre Seguridad Económica. En esta posición estuvo involucrada en todos los aspectos de preparación y celebración de audiencias públicas que cuajaron en la aprobación del sistema del Seguro Social y la ley «Social Security Act de 1935».

Aquí, con el el poema a la reformadora social más influyente de su siglo en términos prácticos, se da un homenaje; se asegura que ella hubiese logrado más si la opinión pública y la mentalidad de los partidos en Norteamérica hubiesen sido más realistas, generosos y libres de fanatismos majaderos. Este poema está incluído en El Libro de Anarquistas, de Carlos López Dzur].

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